Murcia recibe estos días PrisionIA, la nueva creación del Circo de los Horrores, con una premisa tan inquietante como actual: una prisión controlada por inteligencia artificial en la que todo está vigilado y nada parece estar bajo control humano. La historia arranca con Azul, que despierta sin saber por qué está allí ni de qué se le acusa, y se ve arrastrada a una sucesión de pruebas que la obligan a desconfiar de sus recuerdos y de su propia identidad.
El montaje combina circo extremo, teatro físico, cabaret, música en directo, humor, danza y efectos especiales en una puesta en escena pensada para llevar la tensión al máximo. Detrás está Suso Silva, que ha convertido esta idea en uno de los trabajos más contemporáneos de la compañía, con un lenguaje escénico que mira de frente a la tecnología, la libertad y el futuro que estamos construyendo.

Una distopía con pulso de gran espectáculo
PrisionIA no se limita a contar una historia de encierro. Plantea un juego de control y resistencia en el que la inteligencia artificial intenta moldear a los presos a su imagen y semejanza, mientras el personaje de Azul se convierte en el motor de una rebelión que desordena todo el sistema. Esa tensión entre lo humano y lo artificial le da al espectáculo un fondo claro, pero sin frenar su vocación de impacto visual.
El resultado es un show de gran formato, muy físico y con una energía que mezcla terror, rock and roll y provocación, pero también un punto de humor que aligera la sensación de asedio constante.