El B-Side Festival 2026 reserva su gran cita de pago para el sábado 5 de septiembre en Molina de Segura, con apertura a las 18:00 en el Recinto de Eventos de Molina de Segura, conocido como REMO. Para quien busque una jornada de música bien armada, con nombres de primera línea y una programación que mezcla distintas sensibilidades del directo, esta fecha concentra buena parte del atractivo del festival.
La edición de 2026 llega con un cartel que junta indie, pop, rock alternativo, electrónica y actitud punk en una misma noche. Sobre el papel, la combinación funciona por contraste: artistas con enorme tirón popular conviven con bandas de directo afilado y con propuestas que amplían el rango del festival. El resultado no es solo una sucesión de conciertos, sino una noche pensada para ir encadenando climas, ritmos y públicos distintos sin perder coherencia.

Un cartel que cruza generaciones y estilos
La jornada del sábado se apoya en una selección de nombres que hablan de la evolución del festival y de su capacidad para reunir públicos muy distintos. En el centro aparecen Love of Lesbian, Rigoberta Bandini y Crystal Fighters, tres proyectos que por sí solos ya justifican la atención que despierta esta fecha. A su alrededor, el cartel se completa con Sexy Zebras, Niña Polaca, Alcalá Norte, Sidonie y Xavibo, una combinación que refuerza la personalidad del encuentro y le da al programa una amplitud poco habitual.
Esa mezcla tiene interés porque evita el formato de festival monolítico. Aquí hay melodías coreables, estribillos grandes, guitarras con nervio y un componente electrónico que abre el abanico. Love of Lesbian aporta una trayectoria larga y una conexión especial con el público del indie español; Rigoberta Bandini suma un perfil pop de enorme proyección, capaz de llenar de energía cualquier recinto; y Crystal Fighters añade un enfoque internacional que empuja la noche hacia terrenos festivos y bailables. ¿Qué más puede pedir quien busca una jornada compacta y bien resuelta?
Junto a ellos, Sidonie aporta oficio y una relación muy sólida con el directo, mientras que Sexy Zebras y Niña Polaca refuerzan la parte más guitarrera del programa. Alcalá Norte se suma a esa línea con una presencia que encaja en el pulso alternativo del festival, y Xavibo abre otra puerta con una mezcla de hip hop y pop contemporáneo que amplía el espectro musical de la noche. Esa variedad no dispersa la identidad del B-Side; al contrario, la hace más reconocible.