Murcia ya está volcada en su Feria de 2026, una cita que ha empezado a desplegar su programa por calles, plazas y espacios ligados al río Segura. La ciudad mezcla estos días la llegada de la Virgen de la Fuensanta con propuestas para familias, música en directo, gastronomía, atracciones y actividades pensadas para que cada rincón tenga algo que ofrecer.
La sensación es la de una feria muy repartida, con varios focos al mismo tiempo y con la tradición ocupando un lugar central. ¿Te apetece un plan de paseo, una tarde con niños, una noche de conciertos o un rato de feria clásica? Aquí hay opciones para cada momento, y todas forman parte de un mismo recorrido urbano que se prolonga hasta el 15 de septiembre.
La feria que vertebra la ciudad
El río Segura actúa como hilo conductor de una programación que reparte sus propuestas entre el Malecón, Teniente Flomesta, la Glorieta de España, los Molinos del Río, el Plano de San Francisco, el Puente de Hierro y el Jardín Chino. Esa distribución hace que la feria no se concentre en un único recinto, sino que se abra a distintos ambientes y públicos, desde quienes buscan cultura hasta quienes prefieren ocio familiar o gastronomía.
En ese mapa también entran las Bóvedas del Almudí, la Sala GlorietaUno y la Sala de los Molinos del Río, que suman exposiciones y contenidos más ligados al arte y la memoria cultural. La feria gana así un pulso muy urbano, con un recorrido que invita a ir encadenando planes sin salir del centro y sin perder de vista los símbolos más reconocibles de la ciudad.
Los espacios nuevos que amplían el recorrido
Entre las novedades de esta edición, la Glorieta de España se convierte en punto de encuentro con un Beer Garden que une gastronomía, música y ocio. Muy cerca, el Plano de San Francisco vuelve a reunir la Gran Noria Panorámica De Murcia al cielo, accesible para personas con movilidad reducida y gratuita para quienes tengan reconocida una discapacidad igual o superior al 33 %.
También se suma el Puente de Hierro, con actividades dedicadas a los animales y la educación ambiental, como exhibiciones caninas y de aves rapaces. Y el Jardín Chino entra en la Ludoferia con una zona infantil que incorpora una tirolina gigante, futbolín humano y circuitos de triciclos, una combinación pensada para que el público más pequeño tenga su propio espacio dentro de la feria.